¿Sabes?
Cuando me pediste ayuda para la demostración en tu clase de educación sexual, pensé que sería algo sencillo: hacer un informe, preparar una presentación o quizás grabar un video explicativo.
Luego, cuando me dijiste que sería un evento presencial, imaginé que solo querías que te ayudara cambiando diapositivas o que te diera ánimos desde el público.
Y finalmente, cuando me diste aquella pastilla diciendo que era solo una vitamina… jamás imaginé que me estabas engañando para cogerme en este cuerpo femenino frente a toda la clase.
De verdad, eres un amigo de pocas palabras.
Aun así… te perdono.
Porque, después de todo, el hecho de estar completamente desnuda y expuesta de esta forma… extrañamente me está poniendo muy caliente.
Parece que acabo de descubrir un nuevo fetiche: el exhibicionismo.
Así que no pares, cabrón… se siente demasiado bien.
Y si en el futuro vuelves a necesitar ayuda con este curso… no dudes en llamarme.
A ver si hacemos esto más seguido.
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